
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) confirmó que durante julio desplegó la intervención más significativa en el mercado de futuros de los últimos tres años, con una posición neta vendida de USD 3.812 millones, con el objetivo de mitigar la volatilidad cambiaria y contener las expectativas de devaluación.
La medida, difundida a través del reporte especial NEDD impulsado por el FMI, superó los niveles registrados en octubre de 2023 y representó un incremento intermensual de USD 1.902 millones. El organismo internacional había estimado previamente que la exposición máxima del BCRA llegó a USD 5.000 millones durante el mes, en un contexto marcado por alta liquidez y tensiones cambiarias.
Según analistas, esta estrategia permitió al Central sostener el “carry trade”, limitar la volatilidad y moderar las presiones alcistas sobre el tipo de cambio, aunque generó pérdidas estimadas en $500.000 millones entre mayo y julio, las cuales implican una expansión monetaria en pesos al compensarse en moneda local.
La intervención a través de futuros se ha convertido en una herramienta clave para la autoridad monetaria, especialmente tras la eliminación del cepo cambiario para personas físicas y dentro del esquema de bandas de flotación que limita el uso directo de reservas. El BCRA ha establecido un techo máximo de USD 9.000 millones para esta modalidad de intervención.
El FMI advirtió que este instrumento no debería reemplazar otras herramientas de política monetaria para la gestión de liquidez y subrayó la importancia de que Argentina avance hacia un régimen monetario y cambiario más definido.